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Hallan restos de un precolombino en una isla de la laguna de Mar Chiquita

Este artículo se publicó originalmente en el diario El Diario de Córdoba, del 25 de Enero de 2007.

Dos kayaquistas villamarienses, participantes de una expedición en Mar Chiquita, descubrieron importantes piezas arqueológicas.

Una historia de remeros y un hallazgo de mil años

Robert Milano y Diego Villafañe, son dos villamarienses apasionados por las travesías en kayak. Días atrás, en una isla de Mar Chiquita, durante un descanso de su periplo, encontraron los vestigios de un esqueleto precolombino. Los restos están siendo analizados por expertos de la UNC

Diego Villafañe sosteniendo el cráneo de "El Hombre de Tigre"

Los kayaquistas informaron la existencia del foro kayakalsur.com.ar, destinado a todos aquellos que se dedican a esta actividad y deseen compartir sus experiencias

Se conocieron navegando una tarde y luego de varios encuentros se transformaron en compañeros y cultores de una especialidad que, en Villa María a pesar de poseer un río caudaloso y apto para la práctica de esta actividad, no cuenta con muchos adeptos.

Diego Villafañe y Roberto Milano, dedican varias horas semanales para especializarse en el kayaquismo. Entrenando en el Ctalamochita o, durante el invierno, recreando en piletas cubiertas situaciones que puedan poner en peligro sus vidas (giro e inmersión completa del kayak) para poder superarlas, los villamarienses no dejan pasar por alto ningún detalle que en los agrestes paisajes a recorrer pueden transformarse en un obstáculo letal.

Como parte de un equipo, los dos cumplen funciones, haciendo primar sus conocimientos profesionales. De este modo, Milano (Analista de Sistemas y Asesor Informático de EPEC) se ocupa de los detalles tecnológicos de cada una de las expediciones, coordinando toda la información que se pueda conseguir sobre vientos clima y pronósticos derivándola a un navegador con GPS, vital para la orientación durante la travesía.

Villafañe, docente de profesión, hace su contribución desde el punto de vista del conocimiento académico. Así, historia geografía, flora, fauna adquieren relevancia a través de las consideraciones del maestro de la Escuela Normal Víctor Mercante.

Técnica, conocimiento, voluntad y por sobre todo un amplísimo respeto por la biodiversidad, forman parte de las excursiones programadas, de cuatro a cinco días de duración y cien kilómetros de extensión de promedio, por los kayaquistas oriundos de Villa María.

No pocos fueron los desafíos que los dos remeros vivieron en estos últimos años, para citar algunos recorridos cabe destacar los pasajes por toda la extensión del Embalse de Río III y de los ríos Ctalamochita, Río IV, Saladillo, Carcarañá y Paraná hasta Rosario y desde esta ciudad hasta Entre Ríos. En Buenos Aires la travesía por la Isla Martín García partiendo desde San Isidro para adentrarse en el Río de la Plata exterior y, en Mar Chiquita, los periplos por el Mar de Ansenuza y otros sitios en siete oportunidades.

La acumulación de experiencias y la solvencia adquirida luego de cada excursión fue preparando a los villamarienses para lo que marcará, de seguro, un hito en la actividad a la que Milano y Villafañe dedican su pasión.

Cabe destacar que en la provincia existen otros amantes de esta forma de navegar y recorrer los espacios hídricos provinciales y nacionales, como ejemplo vale citar al "Peperina Team", del cual los villamarienses forman parte y en el que participa entre otros, por Juan Carlos Nieto, profesor a cargo de la cátedra Canotaje en la UNC y referente de esta modalidad en Córdoba.

Encuentro con "El hombre de Tigre"

"Mar Chiquita es una de los siete lagos más importantes del mundo por su extensión (12 mil kilómetros cuadrados de superficie), posee una biodiversidad única debido al poco contacto del hombre con estos lugares, lo que lo hace un sitio más que atractivo para explorar en kayak", afirma Villafañe mientras Milano señala en una foto satelital la zona recorrida por los intrépidos aventureros. Bosques inundados, estancias abandonadas y sus vestigios semihundidos, conforman en conjunto a su flora fauna y clima, un paisaje que aunque delicioso para la vista, resulta todo un desafío que sólo puede ser asumido por exploradores con un buen grado de preparación, experiencia e información.

"Cuando las condiciones climatológicas son adversas e impiden la navegabilidad, nos dedicamos a recorrer y explorar a pie los sectores donde acampamos", comenta Roberto como introducción a la situación que finalmente desembocó en el encuentro con los restos de un habitante milenario de esos parajes.

Fascinados por las huellas de pumas, flamencos, quirquinchos y hasta de alguna tortuga, o de las puestas de sol, los expedicionarios no sabían que el destino les reservaba una sorpresa que hacía mil años que esperaba ver la luz.

"Luego de hacer las lecturas en el GPS y los analizadores de velocidad del viento, decidimos hacer escala en la Isla del Tigre, donde hacía un par de años habíamos hecho campamento con Diego", señaló Milano.

Por su parte Villafañe en su bitácora de viaje consignó: "Antes del mediodía, comenzamos la caminata de exploración hacia la otra punta de Tigre,.. llegando hacia el extremo este de la isla, Roberto nos llama con vehemencia: - ¡Hey, vengan encontré algo y es humano! Nos acercamos y no lo podemos creer, ¡es un cráneo completo!, sólo le falta el maxilar inferior. Está semienterrado en la arena a escasos 10 metros de la cota máxima de agua". Diego sigue recordando: "Desenterramos los restos con cuidado, la escena parece de algún documental de National Geographic, cuando los arqueólogos desentierran fósiles; pero este es de un humano, le ponemos nombre: es el 'Hombre de Tigre'".

Luego de la excursión,el descubrimiento y el regreso a casa, los restos fueron entregados a los antropólogos de la UNC, quienes días después determinaron a través de un informe que los huesos corresponden - por los rasgos morfológicos- a un individuo adulto de sexo masculino, mayor de 25 años, que podría haber estado relacionado con sociedad agro-alfarera o por lo menos alfarera, siendo probablemente su origen, por los datos de distribución de los materiales que se encontraron, aproximadamente en el 900 ó 1000 de la era Cristiana.

Otra expedición, llega a su fin. El kayaquismo "holístico" ha tenido un encuentro directo con la historia. De seguro habrá más, muchos más. 7698


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